La Palabra de Dios al alcance de Todos
LA PALABRA DE DIOS AL ALCANCE DE TODOS Uno de los sucesos más trascendentales de la historia de la Iglesia Cristiana corresponde sin duda alguna, a los hechos que llevaron al reformador alemán Martín Lutero en 1534, a traducir los escritos bíblicos que por siglos habían estado vetados para todos aquellos que no pertenecían al clero romano.
Convencido de que la salvación del alma humana así como la bendición y el perdón se obtienen producto de la gracia y la fé en Jesucristo y no de las idulgencias que miles de feligreses pagaban para obtenerlas, Martín Lutero decide, tras una larga lucha en donde aún su vida corre peligro, acercarlas de manera sencilla a todos aquellos que con sed buscaban un refugio en el conocimiento de la palabra de Dios, sin distingos de clases o intelectos. Esta fue una, si no la mayor, de las grandes contribuciones del reformador alemán a su patria. La primera edición en septiembre de 1521, en la que no se decía el año, ni el nombre del impresor ni del traductor, fue de tres mil ejemplares y tal fue su éxito que tres meses después hubo que hacer una reedición. Para el año 1553 las ediciones del Nuevo Testamento de Lutero eran ya cincuenta y ocho. "Todos los que conocían el alemán, nobles y plebeyos, los artesanos, las mujeres, - dice un contemporáneo de Lutero - todos leían el Nuevo Testamento con el más ferviente deseo. Lo llevaban consigo a todas partes; lo aprendían de memoria; y hasta gente sin instrucción se atrevía, fundando en las Sagradas Escrituras su conocimiento, a disputar acerca de la fe y del evangelio con sacerdotes y frailes, y hasta con profesores públicos y doctores en teología."La traducción de Lutero atendía más al sentido que a la letra, algo en lo cual él sería hoy enteramente actual, pues estaba hecha en un lenguaje tan vivo y tan popular que todos lo entendían. Aunque no hubiera hecho otra cosa, la Biblia de Lutero, supuso un hito tal en la fijación de la lengua germana y en la difusión de la Palabra de Dios, que por sí sola hubiera bastado para darle al reformador fama imperecedera. La terminación de toda la Biblia la llevó a cabo en 1534.Del trabajo de la misma nos da razón el mismo Lutero: "Algunas veces nos ha sucedido que durante quince días, y aun tres o cuatro semanas, hemos buscado una sola palabra, e inquirido su verdadero sentido, y tal vez no lo hemos encontrado. Como ahora está en alemán y en lengua fácil, cualquiera puede leer y entender la Biblia, y recorrer pronto con sus ojos tres o cuatro hojas, sin apercibirse de las piedras y tropiezos que antes había en el camino."La Biblia para Lutero era el libro "Que debe llenar las manos, lenguas, ojos, oídos y corazones de todos los hombres. La Biblia es el sol que por sí solo da luz a todos los profesores y pastores." Hoy, siglos más tarde en cada rincón de la tierra, todo aquel que desee buscar de Dios una palabra, puede hacerlo con la plena libertad de comprenderla, y así poder amarla y ponerla por obra
