Enseñemos a orar
¡Enseñemos a Orar!
“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar,
Y cuando término, uno de sus discípulos le dijo:
Señor, enséñanos a orar, como también Juan
enseño a sus discípulos” Lucas 11:1
Como líderes debemos capacitarnos en cuatro áreas:
1. Los atributos personales de un líder de oración: Edificar los corazones de los líderes en la oración es el paso más importante
.
El primer atributo que buscamos es motivación. Los líderes deben tener claro en su mente y corazón la razón por la cual oramos. El enfoque debe ser buscar a Dios y conocerlo, no buscar lo que puede hacer por nosotros
El segundo atributo es convicción. La oración es lo que mueve todo lo que hacemos.
El tercer atributo es longevidad. Inspira a otros a orar es un llamado permanente. Los líderes deben orar hasta el fin.
2. La visión para la oración colectiva. A veces lo individual nos roba la visión para la oración colectiva. Se cree que la oración privada es lo ideal. Las Escrituras nos enseñan que la iglesia oraba: todos juntos. Y Jesús nos enseño a orar en un sentido colectivo. El lenguaje de Mateo 6 es esencialmente importante comprender. << Vosotros, pues, orad de esta manera: “Padre nuestro” y “danos hoy el pan nuestro de cada día”>>
Su ideal era que oráramos en comunidad. Algunas personas preguntan. ¿Qué es más importante, la oración privada o la colectiva? Respondo ¿Cuál pierna utilizas más para caminar, tu derecha o tu izquierda?
3. Prácticas dinámicas de las reuniones de oración. Recuerde que la oración nos puede elevar hasta la presencia de Dios. Debemos enseñar a nuestros líderes que <
Nuestras reuniones de oración empiezan con pasajes bíblicos, declaraciones del carácter de Dios, y cantos espontáneos de alabanza. Todas las peticiones quedan en espera hasta que hayamos adorado, y nos hayamos conectados con el corazón, la mente de Dios, y los propósitos d su reino.
4. Principios para manejar las reuniones d oración. En las reuniones de oración los líderes deben evitar las distracciones comunes, como por ejemplo la falta de concentración. Los líderes deben manejar los temas claramente definidos para fomentar la concentración, a usar un canto y una instrucción cortés para centrar a un grupo que se ha desconcentrado.
Algunos se preocupan por saber si Dios aprueba la dirección que ellos le dan a las reuniones. Pues deben saber: <
Durante este tiempo de formación el liderazgo empezará a tener crecimiento, consistencia y madurez. También nos llevará a tener otras formas de expresión por ejemplo caminatas de oración, buscar compañeros de oración, incluso un Chat en Internet para orar.
La meta es ayudarnos a tener iniciativa de oración en las formas en que Dios nos está guiando.
Alguien dijo por ahí que cuando trabajamos, trabajamos: pero cuando oramos, Dios trabaja. Me he dado cuenta de que el mejor trabajo que puedo hacer es orar y capacitar a otros para que dirijan las oraciones con pasión para ver a Dios trabajar. Es una inversión que trae cambios en la vida y una renovación permanente a medida que edificamos una casa de oración juntos.
